Alumno aventajado: libro vs. película
En la novela de King, Todd Bowden descubre a un nazi prófugo en su barrio, se obsesiona con sus historias y termina matando vagabundos y disparando desde una autopista hasta que la policía lo abate. En la película de Bryan Singer (1998), toda esa violencia desaparece: Todd se salva amenazando a su orientador con arruinarle la vida. Singer comprimió cuatro años en unos meses, eliminó los asesinatos en serie y cambió el final. En qué se diferencian las dos versiones y qué hace mejor cada una.

Alumno aventajado: libro vs. película — ¿en qué se diferencian? La novela corta de Stephen King, publicada en 1982 como parte de Las cuatro estaciones (Different Seasons) bajo el subtítulo «Verano de corrupción», termina con Todd Bowden matando a su orientador escolar y abriendo fuego contra los coches de una autopista hasta que la policía lo abate cinco horas después. La película de Bryan Singer, estrenada el 23 de octubre de 1998 en España como Verano de corrupción y en Latinoamérica como El aprendiz, elimina esa masacre por completo: Todd se salva amenazando al orientador con arruinarle la reputación. Singer acortó la línea temporal, redujo la violencia y cambió el final, y King le vendió los derechos por un dólar después de ver The Usual Suspects.
De 1974 a 1984: el tiempo que la película comprime
En la novela, Todd Bowden tiene trece años cuando descubre que su vecino Arthur Denker es en realidad Kurt Dussander, un criminal de guerra nazi. La historia arranca en 1974 y se extiende a lo largo de cuatro años, con la mayor parte de la acción concentrada en el primer año y en los últimos meses. Todd pasa de ser un alumno de secundaria fascinado por el Holocausto a un asesino en serie que mata vagabundos, pierde la virginidad sin sentir nada y practica disparos contra coches desde un escondite junto a la autopista. King se toma el tiempo necesario para que la caída sea lenta, creíble y sin marcha atrás.
La película traslada la acción a 1984 y hace de Todd un chico de dieciséis años que está en su último año de instituto. Todo ocurre en meses, no en años. La compresión temporal tiene consecuencias narrativas: en la novela, el proceso por el cual Todd pasa de la curiosidad morbosa al asesinato es gradual y va acompañado de una degradación académica que tarda semestres en resolverse; en la película, Todd cae y se recupera en cuestión de semanas. Singer eligió 1984 porque, según el análisis de Dennis Mahoney en The Films of Stephen King, el año subraya los ecos orwellianos de la historia y sitúa al personaje en un momento en que el Holocausto se trataba en los institutos como un tema de una semana, sin espacio para la reflexión.
La violencia que Singer eliminó
La diferencia más grande entre las dos versiones no es el final, sino lo que Todd hace antes de llegar a él. En la novela, Todd y Dussander se convierten en asesinos en serie de forma independiente: cada uno mata vagabundos por su cuenta, sin saber al principio que el otro hace lo mismo. Dussander los entierra en el sótano de su casa; Todd los mata en distintos lugares. King es explícito: Todd descubre que matar le alivia las pesadillas, y cuando las circunstancias no le permiten seguir matando, sube a un escondite junto a la autopista y apunta con su rifle a los conductores que pasan. La sexualidad de Todd también se deforma: pierde la virginidad pero no siente nada, y King insinúa que su fracaso se debe a que su novia es judía, un detalle que conecta la misoginia con el antisemitismo que Dussander le ha ido inoculando.
En la película, toda esa línea desaparece. Todd no mata a nadie por su cuenta: la única muerte directa que comete es terminar de matar al vagabundo Archie después de que Dussander tiene un infarto mientras intenta hacerlo él. Singer explicó la decisión diciendo que no quería que la violencia pareciera explotadora o repetitiva. El sueño en el que Todd viola a una prisionera judía, una escena central de la novela, fue reemplazado por una pesadilla en la que Todd ve a sus compañeros de ducha transformarse en prisioneros de una cámara de gas. El resultado es una película menos brutal pero también menos incómoda: la novela obliga al lector a ver cómo un chico inteligente de barrio residencial se convierte en un asesino; la película sugiere que la semilla del mal está ahí, pero nunca la deja germinar del todo.
Ed French: la víctima que se salva
El orientador escolar Edward French es un personaje menor en ambas versiones, pero su destino define el tono de cada una. En la novela, French sospecha que el abuelo que fue a verlo al instituto no era realmente el abuelo de Todd: cuando conoce al abuelo verdadero, comprueba que no se parecen en nada, revisa las notas adulteradas e identifica a Dussander como el impostor. Confronta a Todd, y Todd le dispara en la cara. Después agarra su rifle, sube al escondite de la autopista y empieza a disparar contra los coches. La policía lo mata cinco horas más tarde. Es el desenlace más violento que King ha escrito fuera de Apocalipsis: un tiroteo desde una posición elevada, cinco horas, y un adolescente que deja de ser persona antes de que lo maten.
En la película, David Schwimmer interpreta a French, y su escena final es radicalmente distinta. French descubre la impostura igual que en la novela, pero cuando confronta a Todd, el chico no saca un arma: lo amenaza con acusarlo de conducta sexual inapropiada y con destruirlo mediante rumores. Stanley Wiater, autor de The Complete Stephen King Universe, escribió que esa versión de Todd es más conscientemente maligna que la del libro: el final es menos brutal, pero más oscuro, porque Todd no pierde el control sino que lo ejerce con frialdad. Singer dijo que no se sentía capaz de filmar el final de King sin arruinarlo: le dijo a King que el final se lee de forma hermosa y que él nunca podría estar a la altura; lo habría destruido.
Dussander: dos formas de morir
En ambas versiones, Dussander comparte habitación en el hospital con un sobreviviente del Holocausto que lo reconoce. En la novela, el sobreviviente es Morris Heisel, que estuvo en el campo de exterminio donde Dussander fue comandante. El cazanazis israelí Weiskopf visita a Dussander y le confirma que ha sido identificado. Después de que Weiskopf se va, Dussander roba medicamentos del dispensario del hospital y se suicida con una sobredosis. Es una muerte silenciosa y planificada: Dussander elige morir antes de enfrentar un juicio.
En la película, Dussander también se suicida, pero el método cambia: se inyecta aire en una vena, provocándose una embolia gaseosa. La escena añade un detalle que la novela no tiene: un grupo de neonazis se manifiesta frente al hospital en apoyo de Dussander, y es al ver esa manifestación cuando Dussander decide que su situación no tiene salida. Es un toque de Singer que conecta el pasado con el presente: el nazismo no terminó con la guerra, y Dussander lo sabe.
Lo que conecta a Alumno aventajado con el resto de King
La novela tiene varias conexiones con el universo de King que la película no puede recoger. Dussander menciona que usó un banco en Maine para comprar acciones bajo un nombre falso, y recuerda que el banquero fue preso por matar a su esposa. Lo nombra: Andy Dufresne, el protagonista de Rita Hayworth y la redención de Shawshank, la novela corta que precede a Alumno aventajado en el mismo libro. Cuando Dussander confronta a Todd con sus asesinatos, menciona a un asesino en serie llamado Springheel Jack, que es el protagonista de Strawberry Spring, un relato de La hora del vampiro (Night Shift). Y el orientador French menciona que su habitación de hotel es la 217, el mismo número de la habitación del Overlook en El resplandor. King anotó en el epílogo de Las cuatro estaciones que escribió Alumno aventajado inmediatamente después de El resplandor.
Estas referencias no son adornos: revelan que King piensa sus novelas como piezas de un mismo mapa. La mención de Dufresne crea un puente literal entre las dos primeras historias de Las cuatro estaciones — el dinero sucio que lava Dufresne en un banco de Maine termina financiando a un nazi prófugo en California —, y la habitación 217 sugiere que el mal del Overlook y el de Dussander comparten una raíz. Para quien quiera explorar esas conexiones, el artículo sobre el universo conectado de King recorre la arquitectura que une sus novelas.
La película que casi existió en 1987
La versión de Singer no fue el primer intento. En 1987, Alan Bridges empezó a filmar una adaptación con Ricky Schroder como Todd y Nicol Williamson como Dussander. Se rodaron unas diez semanas, y según la nota de Entertainment Weekly de diciembre de 1996, quedaron unos cuarenta minutos de metraje utilizable. La productora Granat Releasing se quedó sin fondos, el rodaje se detuvo, y cuando se consiguió financiación un año después, Schroder había crecido demasiado para el papel. King vio el corte en bruto y dijo que le había parecido muy bueno. Antes de Schroder, el productor Richard Kobritz había contactado a James Mason y a Richard Burton para interpretar a Dussander, pero ambos murieron antes de que la producción arrancara: Mason en julio de 1984 y Burton en agosto del mismo año.
La historia de las adaptaciones fallidas dice algo sobre la dificultad del material. No es una novela de monstruos: es la historia de un adolescente que se corrompe al contacto con un viejo que hizo cosas atroces, y el horror no viene de ninguna criatura sino de la constatación de que Todd ya tenía eso adentro. Singer lo entendió y lo reformuló: le dijo a la prensa que no creía ni por un minuto que Todd fuera puro como la nieve, que la capacidad de chantajear a un anciano ya habla de una búsqueda que va bastante más allá de la inocencia.
Recepción y lo que queda de cada versión
La película se estrenó el 23 de octubre de 1998 en 1.448 salas en Estados Unidos y Canadá. Recaudó 3,6 millones de dólares en su primer fin de semana y 8,9 millones en total en el mercado norteamericano, contra un presupuesto de 14 millones. Fue un fracaso comercial y de crítica mixta. Roger Ebert escribió en el Chicago Sun-Times que la película estaba bien hecha y bien actuada, especialmente por Ian McKellen, pero que se revelaba indigna de su tema. Janet Maslin, en The New York Times, elogió la dirección de Singer y el trabajo de edición de John Ottman, pero señaló que la inteligencia de la historia decaía hacia el final. Ian McKellen ganó el Saturn Award al mejor actor de reparto por su actuación, y Brad Renfro ganó el premio al mejor actor en el Festival de Tokio.
La novela, por su lado, sigue siendo una de las piezas más duras de la colección de King. Las cuatro estaciones contiene cuatro novelas cortas, cada una asociada a una estación y a un subtema: primavera es esperanza (Rita Hayworth y la redención de Shawshank), verano es corrupción (Alumno aventajado), otoño es inocencia (El cuerpo) e invierno es mortalidad (El método de respiración). El artículo sobre las novelas cortas de King recorre esa colección y las que vinieron después. De las cuatro, Alumno aventajado es la que menos se parece al resto de la obra de King: no hay nada sobrenatural, no hay niños heroicos, no hay pueblo de Maine con un pasado oscuro. Hay un chico que quiere saber cómo se sentía matar, un viejo que se lo cuenta, y una escalada que no tiene freno.
Las dos versiones son honestas sobre lo que sacrificaron. Singer sacrificó la violencia extrema y ganó una película que puede verse sin apartar la mirada: la actuación de McKellen, con sus pausas calculadas y su mezcla de debilidad y astucia, es lo mejor que la película ofrece. King sacrificó la sutileza y ganó un relato que no te deja dormir: la imagen de Todd disparando desde la autopista durante cinco horas es de esas páginas que se recuerdan años después. Quien busque más comparaciones entre la página y la pantalla tiene la serie completa en el sitio: Carrie, Misery, Christine, Cujo, It, La niebla y La milla verde.
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