El fugitivo: libro vs. película

La novela de King sigue a un padre desesperado que acepta ser cazado por todo el país a cambio de dinero para la medicina de su hija. La película de 1987 con Schwarzenegger lo convirtió en un gladiador en un estadio; la de 2025 con Glen Powell volvió a la carretera. Tres versiones del mismo concurso mortal, tres finales distintos y tres ideas diferentes sobre lo que la televisión le hace a la gente que mira.

Hombre huyendo por calles urbanas oscuras con pantallas de televisión mostrando su rostro, atmósfera distópica de thriller

El fugitivo: libro vs. película — ¿en qué se diferencian? La novela de Stephen King, publicada el 4 de mayo de 1982 bajo el seudónimo de Richard Bachman, sigue a Ben Richards, un hombre desesperado que entra en un concurso televisivo donde debe sobrevivir treinta días mientras todo el país lo persigue. La película de 1987, dirigida por Paul Michael Glaser y protagonizada por Arnold Schwarzenegger, conservó el título y la idea general del reality show mortal pero convirtió la historia en un espectáculo de gladiadores en un estadio. La de 2025, dirigida por Edgar Wright con Glen Powell como Richards, volvió a la novela: la cacería sucede en el mundo real, por las calles, las carreteras y los moteles de una América en ruinas. Tres versiones de la misma premisa, tres finales distintos y tres ideas diferentes de lo que pasa cuando la televisión decide quién vive y quién muere.

King escribió el borrador original de El fugitivo en 1973, en una sola semana, según cuenta en su autobiografía On Writing. Es la última de las cuatro novelas publicadas bajo el nombre de Bachman antes de que un librero lo desenmascarara: las otras fueron Rabia (1977), La larga marcha (1979) y Roadwork (1981). Las cuatro se reeditaron juntas como The Bachman Books en 1985. En la introducción a esa edición, King describe a Ben Richards como un tipo «enclenque y pretubercular», y observa que el personaje de Schwarzenegger en la película de 1987 era «lo más alejado posible del Richards que yo escribí».

Ben Richards: tres actores, tres personajes

En la novela, Richards tiene veintiocho años, vive en Co-Op City con su mujer Sheila y su hija Cathy, que está enferma y necesita medicamentos que no puede pagar. Sheila se prostituye para cubrir los gastos. Richards fue incluido en una lista negra laboral después de una huelga. No tiene historial militar, no tiene entrenamiento de combate, no es un héroe: es un padre acorralado que se anota en el concurso más peligroso de la televisión porque ya no le queda nada que perder. El concurso le da una ventaja de doce horas, una cámara de video portátil y 4.800 dólares. Debe grabar dos mensajes al día para la cadena y mantenerse vivo treinta días mientras los Cazadores —asesinos profesionales de la Network— y cualquier ciudadano que quiera cobrar la recompensa lo buscan por todo el país.

En la película de 1987, Ben Richards es un capitán de policía corpulento e invencible, interpretado por Arnold Schwarzenegger. Lo arrestan por negarse a disparar contra civiles en una revuelta por comida en Bakersfield, lo enmarcan como el «Carnicero de Bakersfield» y lo mandan a un campo de trabajo. No tiene familia, no tiene desesperación económica: tiene una injusticia que vengar. El programa tampoco funciona igual: los concursantes no corren por el país sino que son lanzados en trineo cohete a una zona cerrada de Los Ángeles, donde enfrentan a «acosadores» temáticos —Sub-Zero (hockey), Buzzsaw (motosierra), Dynamo (electricidad), Fireball (lanzallamas)— en combates sucesivos. Es un coliseo televisado, no una cacería.

En la película de 2025, Glen Powell interpreta un Richards mucho más cercano al de la novela: un obrero de Co-Op City incluido en una lista negra por activismo sindical, incapaz de pagar la medicina para su hija. La cacería vuelve al mundo real. Richards viaja de Nueva York a Boston, se esconde con el activista Bradley Throckmorton, llega a Derry —la ciudad ficticia de King— y huye hasta un aeródromo donde secuestra un avión. El programa le da 1.000 dólares y doce horas de ventaja. Wright recuperó la estructura de la novela: un fugitivo solo, sin armas, cruzando una América empobrecida mientras cinco Cazadores y millones de espectadores lo buscan.

La Network y el concurso: tres versiones del espectáculo

La novela sitúa la acción en 2025, en una América totalitaria y contaminada donde la Network —una cadena estatal— emite reality shows violentos para mantener entretenida a la población. El fugitivo es el más peligroso: el concursante cobra 100 dólares por cada hora que sobrevive, 100 más por cada Cazador o policía que mate, y un premio final de mil millones de dólares si aguanta treinta días. Nadie lo ha conseguido jamás. Además, los espectadores pueden denunciar la ubicación del concursante a cambio de dinero. King usa el concurso para hablar de la complicidad del público: todo el país participa en la cacería, y la audiencia no es inocente.

La película de 1987 elimina esa dimensión. El concurso se llama igual pero es un programa de gladiadores en un estadio abandonado, presentado por Damon Killian, interpretado por Richard Dawson —presentador real de Family Feud, lo cual le daba al papel una capa de sátira—. Los concursantes son prisioneros condenados. No hay cacería por el país, no hay complicidad ciudadana, no hay grabaciones diarias: hay combates cuerpo a cuerpo contra acosadores disfrazados, cortados con chistes de Schwarzenegger. El guion, escrito por Steven E. de Souza, pasó por quince borradores, y con cada reescritura el tono se alejó de la alegoría oscura de la novela y se acercó al espectáculo de acción diseñado para la estrella.

La versión de 2025 vuelve a la estructura de la novela. El programa tiene un presentador —Bobby T, interpretado por Colman Domingo—, cinco Cazadores liderados por el misterioso Evan McCone (Lee Pace) y un productor ejecutivo, Dan Killian (Josh Brolin). Los concursantes corren por el mundo real. Hay tres concursantes en vez de uno: Ben, Tim Jansky y Jenni Laughlin. Wright añade un elemento que la novela de 1982 no podía prever: los deepfakes. La Network fabrica un video falso de Richards amenazando al público, y la propia Amelia Williams es víctima de otro deepfake televisado. Es la actualización más visible: lo que King imaginó como censura televisiva en los ochenta, Wright lo traduce a manipulación de imagen digital.

El final: tres destinos para Ben Richards

En la novela, Richards se entera de que Sheila y Cathy llevan más de diez días muertas. Killian, el productor, lo llama al avión que ha secuestrado y le ofrece el puesto de McCone: convertirse en el próximo jefe de Cazadores. Richards acepta para ganar tiempo. Después mata a la tripulación y a McCone, fuerza a su rehén Amelia Williams a saltar en paracaídas y estrella el avión contra la torre de la Network. King cierra con una línea: «La explosión fue tremenda, iluminó la noche como la ira de Dios, y llovió fuego a veinte manzanas de distancia». Richards muere, Killian muere, la Network se destruye. Es un final suicida y devastador: el único acto de poder que le queda al protagonista es convertirse en un proyectil.

La película de 1987 termina al revés. Richards no solo sobrevive: derrota a cada acosador, expone las mentiras de Killian con una transmisión pirata y provoca un levantamiento popular. En la escena final, Richards mete a Killian en un trineo cohete y lo lanza a la zona de juego, donde se estrella y muere. Richards besa a Amber Mendez (María Conchita Alonso) mientras la multitud celebra. Es un final de héroe de acción de los ochenta: el bueno gana, el malo paga y el sistema se desmorona gracias a un solo hombre fuerte.

La versión de 2025 busca un punto intermedio. Edgar Wright leyó el guion y decidió cambiar el final de la novela, que consideró «demasiado brutal» en un contexto post-11 de septiembre. En la película, Richards mata a McCone y a los Cazadores del avión, envía a Amelia en paracaídas con los panfletos revolucionarios de Elton Parrakis (Michael Cera), y Killian redirige el avión hacia la sede de la Network. Pero Richards sobrevive gracias al asiento eyectable del avión. Tiempo después, Bradley publica un video con la caja negra del avión que prueba las mentiras de Killian, y estalla una rebelión. Ben se reúne con Sheila y Cathy, cuyas muertes habían sido falsificadas. En la última escena, Bobby T renuncia en directo, Killian queda solo en el estudio, y Richards emerge del público y le dispara. King aprobó los cambios y llamó a la película un «thriller bipartidista» que capturaba la esencia de la novela.

Recepción y números

La película de 1987 recaudó 38,1 millones de dólares en Estados Unidos y Canadá con un presupuesto de 27 millones, según Box Office Mojo. Tiene un 59 % de aprobación en Rotten Tomatoes sobre 124 reseñas y un 45 sobre 100 en Metacritic. Roger Ebert le dio dos estrellas y media de cuatro, criticó la repetitividad de las escenas de acción pero elogió a Richard Dawson, de quien dijo que «al fin encontró el papel para el que nació». Vincent Canby, en The New York Times, la definió como «una sátira televisiva cruel, tacaña y divertida» que no era Network pero tampoco se tomaba demasiado en serio.

La de 2025 tuvo un resultado comercial más difícil: recaudó 69 millones en todo el mundo contra un presupuesto de 110 millones. Rotten Tomatoes la sitúa en un 61 % de aprobación sobre 304 reseñas y un 56 sobre 100 en Metacritic. Peter Bradshaw, en The Guardian, le dio tres estrellas de cinco y la llamó «retrofuturista y steampunk, aunque siempre entretenida». CinemaScore le dio la misma nota que a la de 1987: B+.

La novela, por su lado, sigue siendo una de las obras más valoradas de la etapa Bachman. Es la que más veces se adaptó y la que mejor envejeció como ficción anticipatoria. King la escribió en 1973 ambientándola en 2025 —el año en que se estrenó la segunda película—, y su retrato de una América con pobreza extrema, contaminación ambiental, atención médica inaccesible y entretenimiento violento como herramienta de control resultó ser bastante menos exagerado de lo que parecía cuando se publicó. Lo señaló una reseña de NPR al estreno de la película de Wright: «Es 2025, y el futuro por fin alcanzó al Running Man de Stephen King». Quien busque la novela la tiene en la ficha del libro, y la reseña del sitio cubre en detalle lo que la hace funcionar como literatura. La noticia del regreso digital de la adaptación de 1987 también está disponible en el archivo del sitio.

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