It: libro vs. película

La novela de King alterna dos épocas en 1.138 páginas; la miniserie de 1990 las comprimió en dos noches de televisión; las películas de Muschietti las separaron en dos largometrajes que recaudaron más de 1.175 millones de dólares. En qué se diferencian las tres versiones de It, qué dejaron fuera del libro, y por qué cada adaptación eligió matar a la araña de una manera distinta.

Un globo rojo flotando sobre una alcantarilla en una calle vacía al atardecer

It: libro vs. película — ¿cuánto cambia la historia entre las tres versiones? Mucho más de lo que parece. La novela de Stephen King, publicada el 15 de septiembre de 1986 por Viking Press con 1.138 páginas, alterna dos líneas temporales entrelazadas dentro de un mismo relato. La miniserie de ABC de 1990, dirigida por Tommy Lee Wallace, comprimió esas mil páginas en 192 minutos divididos en dos episodios. Las películas de Andy Muschietti, estrenadas el 8 de septiembre de 2017 y el 6 de septiembre de 2019, las separaron en dos largometrajes independientes. Cada adaptación tomó decisiones distintas sobre la estructura, los personajes y el tono, y las diferencias van bastante más allá de qué actor lleva la nariz de payaso.

La estructura: una novela que se parte en dos, y luego en tres

En el libro, King alterna capítulo a capítulo entre 1957-1958 y 1984-1985. El lector pasa de los Perdedores niños a los Perdedores adultos sin solución de continuidad. King usa la técnica para que los recuerdos de la infancia y los hechos del presente se iluminen entre sí: cuando los adultos vuelven a Derry, las memorias les regresan de a poco, y el lector las ve al mismo tiempo que ellos.

La miniserie de 1990 mantuvo la estructura dual pero la simplificó. El primer episodio, emitido el 18 de noviembre de 1990, se concentró en la infancia; el segundo, dos días después, en los adultos. Las idas y vueltas del libro se convirtieron en flashbacks dentro de una línea temporal más convencional. Según Wallace, su reescritura del guion buscó trasladar al formato televisivo el ritmo de alternancia del libro, después de que el guion original de Lawrence D. Cohen hubiera descartado la estructura de flashbacks.

Las películas de Muschietti llevaron la separación al extremo: It (2017) cuenta exclusivamente la historia de los niños, e It Chapter Two (2019) la de los adultos. No hay alternancia: son dos películas distintas, con elencos distintos, estrenadas con dos años de diferencia. Es la decisión estructural más radical de las tres adaptaciones y la que más cambia la experiencia narrativa, porque elimina la tensión que en el libro generaba la pregunta de cómo los niños se convirtieron en esos adultos que ya no recuerdan nada.

Cuándo pasa todo: las tres épocas de Derry

Cada versión movió las fechas. En la novela, los niños se enfrentan a Pennywise en el verano de 1958 y vuelven como adultos en 1985. La miniserie adelantó la infancia a 1960 y la adultez a 1990, coincidiendo con su año de emisión. Las películas de Muschietti trasladaron la infancia al verano de 1989 y la adultez a 2016, con 27 años entre ambas.

El cambio no es solo cosmético. Mover la infancia a los ochenta les permitió a las películas incorporar referencias a la cultura pop de la década —las salas de arcade, la música new wave, las películas de terror de la época— y aprovechar la nostalgia ochentera que estaba en su punto más alto en 2017. La novela, ambientada en los cincuenta, usaba el rock and roll temprano y las películas de ciencia ficción de serie B como telón de fondo de una América más inocente y más peligrosa al mismo tiempo.

Pennywise: Tim Curry contra Bill Skarsgård

Tim Curry interpretó a Pennywise en la miniserie de 1990 usando improvisación a la manera de Robin Williams y dándole al personaje un acento del Bronx, como un cómico viejo de los Catskills, según The Hollywood Reporter (septiembre de 2017). El diseño de maquillaje, obra de Bart Mixon, se basó en la imagen de Lon Chaney en El fantasma de la ópera (1925), estilizada como payaso. Curry llevaba lentes de contacto amarillos y dos juegos de dientes afilados —uno más chico para hablar, otro más grande para las escenas de horror—, un detalle técnico que le daba al personaje dos registros visuales distintos.

Bill Skarsgård, en las películas de Muschietti, construyó un Pennywise radicalmente distinto. Lo describió como algo que no es humano ni siquiera un payaso: solo una de las formas que adopta la criatura. La productora Barbara Muschietti lo llamó un payaso ancestral, alejado de la estética moderna y más cercano a los payasos del siglo XVIII. Donde Curry seducía con carisma y humor, Skarsgård perturbaba con lo extraño: movimientos antinaturales, una sonrisa que no terminaba de funcionar como sonrisa, una infantilidad siniestra.

En la novela, Pennywise es apenas una de las muchas formas que adopta Eso. El libro describe apariciones como una momia, un leproso, un pájaro carnívoro, una masa de sanguijuelas voladoras, un hombre lobo y la bruja de Hansel y Gretel, entre otras. La miniserie de 1990 redujo las formas alternativas a cuatro: la señora Kersh, el capitán Hanscom (padre muerto de Ben), el hombre lobo y la araña final. Las películas ampliaron el catálogo de nuevo, incluyendo una mujer deformada de un cuadro, el leproso, un niño decapitado y diversas manifestaciones personalizadas para cada Perdedor.

Lo que las adaptaciones tuvieron que dejar afuera

La novela incluye una escena en la que Beverly Marsh tiene relaciones sexuales con cada uno de los otros seis Perdedores en las cloacas de Derry, después de su primer enfrentamiento con Eso. King la escribió como un acto de conexión que les permite encontrar la salida del laberinto subterráneo. Es la escena más controvertida del libro: Los Angeles Review of Books la analizó en un ensayo de septiembre de 2016 por el 30.° aniversario de la novela, y la discusión sobre su significado nunca se cerró del todo. Ninguna de las adaptaciones la incluyó. La miniserie de 1990 no podía hacerlo por tratarse de televisión abierta; las películas de Muschietti, con clasificación R, podrían haberlo hecho, pero la omitieron igualmente.

El Ritual de Chüd, central en la novela, sufrió un destino distinto en cada versión. En el libro, Bill Denbrough entra en el Macroverso —la dimensión de origen de Eso— y ahí conoce a Maturin, una tortuga cósmica que vomitó el universo durante un dolor de estómago. Maturin es la antítesis de Eso, y Bill vence a la criatura en una batalla de voluntades. La miniserie de 1990 eliminó por completo a la Tortuga y al Macroverso: los Perdedores derrotan a Eso con la fuerza de su unión formando un círculo, las balas de plata y el inhalador de Eddie imaginado como ácido. En It Chapter Two, el Ritual de Chüd vuelve pero transformado: Mike convence a los otros de que un ritual nativo americano puede destruir a la criatura usando objetos de su pasado, pero el ritual falla. Al final, los Perdedores derrotan a Eso insultándolo y haciéndolo sentir pequeño hasta que encoge, y le arrancan el corazón con las manos.

La escena de odio contra Adrian Mellon que abre la sección de los adultos en la novela —tres jóvenes atacan a un hombre gay y lo arrojan desde un puente, donde Pennywise lo mata— se recreó en It Chapter Two con Xavier Dolan en el papel de Adrian. La miniserie de 1990 la eliminó por completo. En la novela, esa escena es la que desencadena el regreso: la primera señal de que Eso despertó de nuevo.

Mike, Ben y la memoria de Derry

Uno de los cambios más significativos de las películas de Muschietti afecta a Mike Hanlon. En la novela, Mike es el que se queda en Derry y se convierte en bibliotecario del pueblo. Es también el historiador del grupo: su álbum de recortes sobre la historia de Derry es la fuente principal de lo que los Perdedores saben sobre el ciclo de 27 años de Eso. En la miniserie de 1990, ese rol se mantuvo intacto.

En la película de 2017, Muschietti le transfirió la función de historiador a Ben Hanscom. Es Ben quien investiga en la biblioteca y descubre el patrón de desapariciones y tragedias de Derry. Mike, en cambio, vive con su abuelo en las afueras del pueblo y queda definido más por su aislamiento racial que por su curiosidad histórica. En It Chapter Two se recuperó parcialmente el rol original: Mike es el que convoca a los demás y el que propone el Ritual de Chüd, pero la decisión de la primera película ya había reducido su peso en la historia.

El final: tres maneras de matar a una araña cósmica

En la novela, los Perdedores adultos bajan a las cloacas y encuentran que Eso ha puesto huevos. Bill y Richie entran en la mente de la criatura mediante el Ritual de Chüd. Eddie Kaspbrak le rocía su medicamento de asma en la garganta, usando la imaginación para convertirlo en ácido. Eso le arranca el brazo y Eddie muere desangrado. Bill le destroza el corazón a la araña. Ben se queda atrás destruyendo los huevos. Después, la peor tormenta de la historia de Maine arrasa el centro de Derry. Los Perdedores se van, empiezan a olvidar otra vez, y las cicatrices de su pacto de sangre desaparecen.

La miniserie de 1990 simplificó el enfrentamiento. No hay huevos ni Macroverso. La araña aparece como una criatura mecánica de 500 libras controlada por radio, construida con un presupuesto de 200.000 dólares. Beverly le dispara con las balas de plata, Eddie intenta repetir su truco del inhalador pero Eso lo atrapa y lo mata. Los demás persiguen a la araña herida y le arrancan el corazón. El guionista Cohen admitió después que habría preferido encontrar una forma diferente de enfrentar a los adultos con Pennywise en toda su capacidad de metamorfosis.

It Chapter Two ofreció la solución más heterodoxa. El Ritual de Chüd falla: los objetos del pasado no funcionan y la criatura emerge como un híbrido gigante de araña y Pennywise. Cuando Richie Tozier queda en estado catatónico por las Luces Mortales, Eddie lo salva pero recibe una herida fatal. Los Perdedores supervivientes descubren que la clave no es un ritual sino el desprecio: insultan y ridiculizan a Eso hasta que la criatura encoge progresivamente, pasando por todas sus formas hasta convertirse en un Pennywise diminuto y lloroso. Mike le arranca el corazón y lo aplastan entre todos. Es un final que convierte al villano cósmico en algo patético, una decisión que dividió al público.

Richie Tozier y la historia que la novela no contó

It Chapter Two añadió un arco narrativo ausente en la novela y en la miniserie de 1990: la homosexualidad de Richie Tozier. En la película, Pennywise confronta a Richie con su orientación sexual oculta, y al final de la historia Richie vuelve al puente de los besos donde de niño había tallado sus iniciales junto a las de Eddie. Bill Hader interpretó a Richie adulto, y la crítica destacó su trabajo como una de las mejores actuaciones del film.

En la novela, Richie es un DJ de Los Ángeles que hace imitaciones. No hay ninguna referencia a su sexualidad. En la miniserie, Harry Anderson lo interpreta como un presentador de televisión cómico. El arco de la película es una invención del guionista Gary Dauberman, pero se apoya en una lectura del texto original que varios fans habían propuesto antes: que la cercanía entre Richie y Eddie en el libro era más que amistad.

La taquilla: de la televisión abierta al récord de terror

La miniserie de 1990 fue el mayor éxito de ABC en ese año, con 30 millones de espectadores en total para sus dos episodios. Su presupuesto de 12 millones de dólares era el doble de lo habitual para una producción televisiva de la época. Fue nominada a dos premios Emmy y ganó uno, por la composición musical de Richard Bellis.

La película de 2017, con un presupuesto de entre 35 y 40 millones de dólares, recaudó 702,8 millones en todo el mundo. Se convirtió en la película de terror más taquillera de la historia en cifras no ajustadas por inflación, superando a El exorcista, que había mantenido el récord durante 44 años. It Chapter Two, con un presupuesto mayor de 79 millones, recaudó 473,1 millones. Entre las dos, las películas de Muschietti acumularon más de 1.175 millones de dólares en taquilla mundial, una cifra difícil de concebir para cualquier adaptación de una novela de terror.

La diferencia de recepción entre las dos películas es llamativa. La primera obtuvo elogios casi unánimes por las actuaciones del elenco joven y por la dirección de Muschietti. La segunda recibió críticas mixtas: se elogió el trabajo de Skarsgård y de Hader, pero se señaló la duración excesiva —169 minutos— y un consenso general de que no alcanzaba el nivel de la primera.

El libro que se esconde detrás de las películas

Las adaptaciones de It capturaron la superficie del libro —el payaso, las cloacas, los niños en bicicleta, la sangre en el lavabo— pero dejaron fuera lo que hace que la novela de 1.138 páginas sea algo más que una historia de horror. King construyó una novela sobre la memoria: sobre cómo olvidamos las cosas más importantes que nos pasaron, sobre cómo los lugares donde crecimos se pudren sin que nadie lo note, y sobre cómo el único antídoto contra el olvido es volver. Los Perdedores no vuelven a Derry porque sean valientes. Vuelven porque hicieron una promesa, y la promesa les borró la memoria para que no pudieran romperla.

El Protocolo de veracidad de este sitio nos impide inventar citas textuales de King, así que no vamos a fabricar una frase redonda para cerrar. Pero sí podemos decir esto: It, publicada como la vigesimoséptima obra de King, ganó el British Fantasy Award en 1987 y fue el libro de ficción en tapa dura más vendido en Estados Unidos en 1986, según Publishers Weekly. Treinta y un años después, una película sobre el mismo payaso se convirtió en la película de terror más taquillera de la historia. Algo en esa novela conecta con algo en la gente que no se agota, no importa cuántas veces cambien el elenco, las fechas o el final. Puede que sea la historia de los niños que ven lo que los adultos no quieren ver. Puede que sea el payaso. Probablemente sean las dos cosas.

Si llegaste hasta acá

Te va a gustar el resto del archivo. Un correo por semana con lo nuevo.

Sin spam. Te podés dar de baja cuando quieras.

Más artículos

Ver todos →