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Hay una manera fácil de describir El talismán: un chico de doce años cruza Estados Unidos de costa a costa para encontrar un objeto que salve a su madre. Es correcta y no sirve para nada, porque deja afuera lo único que hace que el libro sea el libro: Jack Sawyer no cruza un país. Cruza dos.
La novela, que Viking publicó el 7 de noviembre de 1984, funciona sobre un mecanismo simple y muy bien explotado. Jack puede pasar de nuestro mundo a otro, los Territorios, un lugar medieval y venenoso donde casi todo el mundo tiene un doble. Cuando avanza allá, avanza acá: unos kilómetros en los Territorios son muchos más en la ruta 70. Así que el viaje es uno solo contado dos veces, y King y Straub se pasan ochocientas páginas cambiando de carril.
Es una novela escrita con Peter Straub, y la tentación de jugar a adivinar quién escribió qué es inmediata. Yo no me la creo. Hay un tipo de frase larga, cargada, que suena a Straub, y hay una brutalidad de detalle que suena a King, pero el libro no se deja dividir por la mitad: lo que tiene de raro es exactamente lo que ninguno de los dos hace por su cuenta.
Lo que sí se nota es el efecto que Straub tiene sobre King. Acá King escribe más lento, se permite pasajes de pura atmósfera sin apuro por asustar a nadie, y sostiene un registro de cuento de hadas oscuro que en sus libros solos casi nunca dura tanto. Da la impresión de un King obligado a tener paciencia.
No todo funciona. Las 860 páginas de la edición de Debolsillo tienen un tramo medio —el de la escuela de Sunlight Gardener— donde el libro se pone repetitivo y castiga a su protagonista con una insistencia que da fatiga. Es la parte que más envejeció, y la que más lastra las relecturas.
A cambio, el último tercio es de lo mejor que hay en la bibliografía de King. Y Lobo, el personaje que Jack se lleva de los Territorios, es la clase de criatura que justifica sola un libro entero.
El talismán está en el centro del mapa de conexiones de King, no en un margen. Los Territorios funcionan con la misma lógica de mundos paralelos que sostiene La Torre Oscura, y el propio Jack Sawyer reaparece diecisiete años después en La casa negra (2001), la secuela que King y Straub escribieron juntos y que ata el asunto a la Torre de manera mucho más explícita.
Por eso conviene leerlo ahora y no después. El 6 de octubre de 2026 se publica Other Worlds Than These, la tercera y última parte, otra vez firmada por King y Straub —Straub ya murió, y el libro cierra la historia de Jack Sawyer casi cuarenta y dos años después de haberla empezado—. Llegar a ese libro sin haber leído El talismán es llegar a la última página de algo que no se empezó.
Irregular, demasiado larga en el medio y con un final que se lo perdona casi todo. Es la novela más extraña del catálogo de King y una de las pocas donde se lo ve escribiendo fuera de su zona. Si solo se van a leer dos libros antes de octubre, que sean este y La casa negra.
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