Qué es el Todash en el universo de Stephen King
Es el vacío lleno de monstruos que existe entre los mundos. El glosario oficial de La Torre Oscura lo define así, y la saga lo convierte en algo peor: un estado del que se puede no volver. Qué es el Todash, qué son los thinnies, qué criaturas lo habitan y por qué su existencia depende de que la Torre siga en pie.

El Todash es el vacío lleno de monstruos que existe entre los mundos del universo de Stephen King. Así lo define el glosario oficial de La Torre Oscura que King publica en su sitio web: un espacio intermedio, oscuro y habitado por entidades que ninguna persona querría encontrarse. No es un lugar al que se viaje: es lo que hay cuando no hay nada, la oscuridad que separa una realidad de otra. En la saga, cruzar el Todash —«ir todash», en la jerga de Mid-World— es una de las formas más peligrosas de moverse entre universos, y una de las pocas que funciona cuando las puertas ya no están.
El concepto aparece por primera vez con ese nombre en Lobos del Calla (2003), cuya primera parte se titula directamente «Todash». Pero la idea —un vacío entre mundos donde acechan criaturas— viene de antes: las grietas en la realidad que Roland Deschain y su ka-tet encuentran ya en Mago y cristal (1997), llamadas thinnies, son los puntos donde el Todash se filtra al mundo. King fue armando la cosmología por capas, y el Todash es la capa más profunda de todas: lo que hay debajo de todo lo demás.
Qué dice el glosario oficial: las palabras del Todash
El glosario de Mid-World que King mantiene en stephenking.com recoge cinco entradas vinculadas al Todash, y juntas arman un vocabulario completo para lo que en otras ficciones sería simplemente «el espacio entre dimensiones». La entrada principal dice: «Todash is the monster-filled void that exists between worlds. Thinnies are thin places where todash leaks through to our world». Es decir: los thinnies no son otra cosa, son el Todash filtrándose.
Las otras cuatro entradas completan el cuadro. Kammen son las campanas del Todash, el sonido que se oye cuando alguien está cruzando entre mundos: un repiqueteo que puede ser sutil o ensordecedor, y que en la saga funciona como una señal de alarma. Todana es una variante de la palabra todash y significa «bolsa de muerte». Todash tahken son los agujeros en la realidad, las brechas por donde se puede caer al vacío. Y dim es lo que le pasa a una persona cuando está cerca de una fuente de poder como Maerlyn's Grapefruit —la bola de cristal Negra Trece—: empieza a sentirse dim, a ir todash sin quererlo, a deslizarse entre mundos.
Lo que llama la atención del glosario es que King no define el Todash como un lugar: lo define como un estado. No se va «al» Todash; se va «todash». Es una condición, como estar dormido o estar muerto, y eso lo hace más inquietante que cualquier mapa de un inframundo. No tiene geografía, no tiene límites, no tiene fondo. Es la ausencia de mundo.
El Todash en la saga de La Torre Oscura: de los thinnies a las puertas
Antes de que King le pusiera nombre, el Todash ya estaba ahí. En Las tierras baldías (1991), Roland y su ka-tet cruzan entre mundos usando puertas que no siempre funcionan bien, y lo que hay entre una puerta y la otra no se describe como vacío neutro sino como algo activo, hostil, lleno de presencias. En Mago y cristal los thinnies aparecen con nombre propio: son puntos donde la tela de la realidad está gastada, enferma. Roland los describe como llagas en la piel de la existencia, que existen porque las cosas van mal en todos los mundos, porque las cosas van mal en la Torre Oscura.
Es en Lobos del Calla donde todo se conecta. El ka-tet descubre que la bola de cristal conocida como Negra Trece —la peor del Arcoíris de Merlín, la más corrupta— puede usarse para ir todash deliberadamente. No es un viaje agradable: quien se acerca a Negra Trece empieza a sentirse dim, a perder el contacto con su propia realidad. Pero es lo que tienen, y la necesitan. Eddie Dean y Roland usan Negra Trece en la Cueva de las Puertas para cruzar a Nueva York en 1977, donde deben proteger la rosa del lote baldío —la rosa que es, de algún modo, una manifestación de la propia Torre—.
El Padre Callahan, el cura que King tomó prestado de El misterio de Salem's Lot, es quien custodia Negra Trece debajo de las tablas de su iglesia en Calla Bryn Sturgis. Callahan llegó a Mid-World por medio de la propia bola: Walter O'Dim se la dio, y la bola lo transportó a la Cueva de las Puertas después de su muerte en nuestro mundo. Es uno de los casos más claros de tránsito todash en la saga: un personaje que muere en una realidad y aparece en otra, con la oscuridad entre ambas como pasaje.
En Canción de Susannah (2004), el concepto se amplía. El ka-tet se separa: Susannah cruza a Nueva York impulsada por Mia, la entidad que lleva dentro, y los demás tienen que seguirla. Los viajes todash se vuelven más frecuentes y más peligrosos. Y en La Torre Oscura VII (2004), el tránsito todash es lo que permite el movimiento final hacia la Torre. En el tramo final de la novela, Susannah Dean cruza una puerta «Desconocida» que podría llevarla al Todash para siempre —la oscuridad eterna, sin retorno— y esa es la apuesta: o sale a otra versión de Nueva York, o se pierde en el vacío. Sale. Encuentra a versiones paralelas de Eddie y Jake.
Los monstruos del Todash: qué hay en la oscuridad
El glosario dice «monster-filled void», y la saga no aclara mucho más que eso. Los monstruos del Todash no tienen nombre propio ni taxonomía. Son presencias, formas que se intuyen en la oscuridad, y lo que sabemos de ellas es que son anteriores a los mundos, que son peligrosas y que no responden a ninguna lógica humana. El Todash es anterior al Prim —la magia primordial de Mid-World— y lo que vive ahí es anterior a todo.
Debajo del Castillo Discordia hay una puerta que conduce directo al Todash. Según la saga, los Grandes Antiguos que construyeron esa puerta la consideraron un error, pero el Rey Carmesí la aprovechó: arrojaba a sus enemigos por ella para que vagaran por el vacío, sordos y ciegos, hasta que alguna de las criaturas del Todash se los comiera. Es una de las imágenes más siniestras de la saga: no un calabozo ni un exilio, sino una oscuridad infinita donde la muerte llega de cualquier dirección y no se puede ver venir.
Lo interesante es que King conectó el Todash con las criaturas de otras novelas suyas. Las Luces Muertas —la forma verdadera de Pennywise en It— habitan lo que la novela llama el macrocosmos, un vacío exterior al universo. En la cosmología de La Torre Oscura, ese macrocosmos y la oscuridad Todash son el mismo lugar, o al menos están en el mismo nivel de existencia. Y los lectores de King han señalado que las criaturas que aparecen en La niebla —los tentáculos, los insectos gigantes, las arañas grises— podrían haber entrado a nuestro mundo a través de un thinny abierto por el Proyecto Arrowhead, la instalación militar cuyo experimento desata la niebla. King nunca lo confirmó explícitamente, pero la arquitectura cosmológica lo sostiene.
Todash, thinnies y la Torre: cómo se relacionan
La relación es causal, y va de arriba abajo. La Torre Oscura sostiene todos los mundos: es el eje, el punto fijo. Los Haces que irradian desde la Torre mantienen la estructura de la realidad. Cuando los Haces se debilitan —porque los Rompedores los están erosionando, porque el Rey Carmesí quiere derribar la Torre—, la tela de la realidad se gasta. Y donde se gasta aparecen thinnies: puntos donde el Todash se filtra al mundo. Un thinny no es un agujero hacia otro universo, sino un lugar donde la realidad misma se vuelve delgada y lo que hay debajo —el vacío, los monstruos, el sonido de las campanas— empieza a colarse.
Por eso Roland dice que los thinnies existen porque las cosas van mal en la Torre Oscura. Son un síntoma, no una causa. Y el Todash no es un enemigo: es simplemente lo que hay. Siempre estuvo ahí, entre todos los mundos, desde antes de que hubiera mundos. Lo que cambia es cuánto se nota. Cuando la Torre está sana y los Haces sostienen, el Todash queda donde tiene que quedar: en la oscuridad, separando los mundos sin tocarlos. Cuando la Torre se debilita, el Todash se filtra, y con él vienen las criaturas, el sonido de los kammen y la sensación de ir dim.
En la cosmología de King, el Todash ocupa un lugar que en otras mitologías ocuparía el caos primordial: lo que existía antes del orden, lo que sigue existiendo debajo del orden, y lo que va a volver cuando el orden se rompa. Es, en cierto sentido, la apuesta narrativa más grande de La Torre Oscura: que lo verdaderamente aterrador no es ningún monstruo con cara y nombre, sino el vacío que los contiene a todos.
Para seguir recorriendo la cosmología de King: las Luces Muertas son la entidad que habita este vacío en It, la Tortuga Maturin es la fuerza benévola que vomitó el universo desde el otro lado, y el ka-tet es el vínculo que ata a quienes cruzan estos abismos juntos. Si te interesa cómo termina la saga que construyó todo esto, lo cubrimos en el final de La Torre Oscura explicado.
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