La nueva 'El Misterio de Salem's Lot' llegó a Max: lo que perdió dos años en el cajón de Warner y lo que conservó del libro

El Misterio de Salem's Lot llegó finalmente a Max el 3 de octubre de 2024, casi exactamente cincuenta años después de la publicación de la novela de Stephen King que le da nombre. El camino hasta el streaming fue accidentado: originalmente programada para estreno teatral en 2022 y luego desplazada varias veces, la película quedó bloqueada durante dos años en los cambios corporativos que siguieron a la fusión de Warner Bros. y Discovery. Cuando finalmente se estrenó, lo hizo directamente en streaming —sin salas de cine— y con una duración de 113 minutos que, según declaró su director Gary Dauberman, representa apenas una fracción del material que él había filmado.
Un corte original de tres horas
Dauberman reveló en entrevistas previas al estreno que su primer montaje duraba aproximadamente tres horas e incluía una secuencia de apertura completa en la Marsten House que fue eliminada en el proceso de edición. La novela de King, publicada en 1975, es uno de sus libros más densos en términos de personajes secundarios y de la gradual invasión del vampiro sobre el tejido social del pueblo. Comprimir ese material en menos de dos horas implica pérdidas inevitables, y las críticas señalaron que algunas de las escenas más características del libro —la presentación lenta de los personajes, el ambiente de pueblo pequeño antes de la llegada del horror— quedaron reducidas a trazos rápidos.
Lo que sí conservó la película es el esqueleto narrativo esencial: Ben Mears (Lewis Pullman), escritor que regresa a Jerusalem's Lot en busca de material para una nueva novela, descubre que su pueblo natal está siendo invadido por un vampiro antiguo. El peligro llega en forma de dos anticuarios europeos: Richard Straker (John Benjamin Hickey) y su socio ausente Kurt Barlow, que Pilou Asbæk interpreta como un vampiro de aspecto claramente no humano, más cercano al Nosferatu del cine expresionista alemán que a los vampiros glamorosos del cine contemporáneo.
El reparto y las decisiones creativas
Lewis Pullman, hijo de Bill Pullman y conocido por Top Gun: Maverick y Apartamento 7A, aporta al personaje de Ben Mears una vulnerabilidad contenida que funciona bien en sus escenas con Makenzie Leigh, quien interpreta a Susan Norton. Alfre Woodard aparece como la médium del pueblo, un papel que en la novela tiene más peso del que la versión cinematográfica le concede. Bill Camp —uno de los actores de carácter más sólidos del cine americano contemporáneo— interpreta al padre Callahan, el sacerdote alcohólico cuya fe queda destruida por el encuentro con Barlow.
Pilou Asbæk, el actor danés conocido por Euron Greyjoy en Juego de Tronos, construye a Barlow como una entidad casi sin lenguaje —sus apariciones son escasas pero físicamente inquietantes—. La decisión de hacer a Barlow visualmente monstruoso en lugar de seductor es fiel a la novela de King, que siempre lo describió como un ser que no intenta disfrazarse de humano.
La recepción y el peso de las expectativas
Las críticas fueron divididas. Variety la calificó de 'mediocre', señalando que la película parece apresurada en sus escenas de presentación. Hollywood Reporter fue más positivo, destacando la actuación de Pullman y la atmósfera conseguida por Dauberman. En Rotten Tomatoes acumula un 57% de aprobación de la crítica. El consenso más frecuente es que la película funciona como entretenimiento de terror competente pero que no alcanza la densidad emocional de la miniserie de 1979 dirigida por Tobe Hooper ni de la novela original.
Para los lectores de King que esperaban una adaptación definitiva de Salem's Lot —considerada por muchos como la segunda gran novela del autor, después de El Resplandor— la versión de Dauberman es una aproximación correcta pero incompleta. Lo que King escribió en 1975 sigue siendo, cincuenta años después, una novela difícil de comprimir en menos de dos horas sin perder algo esencial.

