visibility_offArchivo: Lo que se sabe
Haven es un pequeño pueblo de Maine cuya tranquila apariencia oculta una transformación catastrófica en Los Tommyknockers (1987). Cuando la escritora Bobbi Anderson tropieza con una nave espacial enterrada en su finca, el pueblo entero comienza a mutar bajo la influencia de la tecnología alienígena: sus habitantes desarrollan una inteligencia colectiva extraordinaria, pero a costa de su humanidad, su salud y su cordura.
La atmósfera de Haven es la de una utopía invertida: el progreso tecnológico se dispara de forma caótica, los vecinos construyen artefactos imposibles a partir de piezas cotidianas, y quienes no son susceptibles a la transformación son sistemáticamente eliminados o expulsados. King utiliza el pueblo como alegoría del potencial destructivo de la tecnología incomprendida y de las adicciones en cualquiera de sus formas —él mismo reconoció que Los Tommyknockers es en parte un libro sobre su propio período de dependencia.
Haven comparte con Castle Rock, Derry y Ludlow la condición de enclave rural de Maine donde lo sobrenatural se infiltra en la normalidad cotidiana hasta volverla irreconocible. Sin embargo, su amenaza es singular: aquí el horror no viene del exterior sino de dentro, de la transformación de los propios vecinos en algo que ya no es del todo humano.

