Mike Flanagan y Stephen King: el director que finalmente entendió a King
Flanagan es el primer director que no solamente adapta los libros de King sino que los comprende desde adentro. Cómo Gerald Game, Doctor Sleep y —pronto— Carrie y La Torre Oscura muestran un lenguaje cinematográfico genuinamente kingiano.
Hay una pregunta que los fans de Stephen King se hacen desde hace décadas: ¿por qué es tan difícil adaptar bien sus libros? La respuesta tiene varias capas, pero la principal es que King escribe terror psicológico —el miedo que viene de adentro— y los directores de Hollywood sistemáticamente lo convierten en sustos externos. Hasta que llegó Mike Flanagan.
El juego de Gerald: cómo adaptar lo inadaptable
El juego de Gerald (1992) era considerado por los propios guionistas de Hollywood como uno de los libros de King menos adaptables. Transcurre casi en su totalidad en la mente de una mujer atada a una cama. Flanagan no solo lo adaptó: lo convirtió en una de las mejores obras del género en la última década. El truco fue simple y brillante: lo tomó literalmente. Las voces en la cabeza de Jessie son personajes en pantalla.
El terror de King no es lo que te asusta. Es lo que te hace mirarte al espejo y no reconocerte.
Doctor Sleep y la nostalgia como arma
Con Doctor Sleep, Flanagan tuvo que resolver un problema imposible: adaptar la secuela de King de El Resplandor sin ignorar la película icónica de Kubrick —que King odiaba— y sin traicionar el espíritu del libro. Lo resolvió con elegancia: hizo las dos cosas a la vez. El resultado es una carta de amor al universo King que sabe cuándo quedarse y cuándo separarse de la fuente.
Lo que viene: Carrie y La Torre Oscura
Flanagan tiene en carpeta dos de las adaptaciones más esperadas del universo King: Carrie para Prime Video y —la que lo tiene como prioridad declarada— La Torre Oscura. Si con Gerald Game y Doctor Sleep demostró que puede con lo íntimo y lo épico por separado, La Torre Oscura será la prueba mayor: un universo de ocho novelas que conecta con toda la obra de King. Para los fans, la espera vale la pena.